Un plan tóxico

Confieso que esta apreciación debe estar altamente sesgada porque he visto mucho CNN esta semana, pero oigo campanas al vuelo por los “signos de recuperación” que presenta la economía de EEUU y veo muchas palmaditas en la espalda por el plan para el estímulo de instituciones financieras presentado por Timothy F. Geithner, Secretario del Tesoro, y Lawrence H. Summers, Director del Consejo Económico Nacional. El llamado Toxic Asset Plan (TAP) o Public-Private Investment Programme es una combinación de capitales privados y públicos que busca inyectar alrededor de 1 trillón de dólares (1 billón para los usuarios de la escala corta) para eliminar activos financieros conformados por préstamos (hipotecas) en default (i.e., los famosos activos tóxicos) de las carteras de instituciones financieras. Ya había escrito que no veía evidencia de que el rescate financiero de la administración de Obama fuera una muestra de responsabilidad (valorando los mecanismos para hacer pagar a quienes efectivamente decidieron ser irresponsables), hoy simplemente lo confirmo:

Poniéndolo en corto, a través del TAP, los bancos seleccionan los activos que desean vender, la Federal Deposit Insurance Corporation determina el monto de financiamiento requerido por activo, el inversionista privado interesado en entrar a la subasta debe garantizar que cuenta con los fondos, sin embargo el gobierno provee alrededor del 90% de dicho valor dejando el restante en capital del cual el inversionista privado pondrá sólo el 50% ya que el restante será financiado por el gobierno. El inversionista está obligado a restituir el financiamiento del gobierno ÚNICAMENTE si el activo paga el valor nominal. Siguiendo un ejemplo dado por Geithner cuando presentó el plan:

  • Un inversionista privado puede poner en la subasta 84 USD por activos con valor nominal de 100.
  • El Departamento del Tesoro garantiza 72 USD de financiamiento, dejando 12 en capital.
  • El Departamento del Tesoro pone 50% de esos, dejando al inversionista con sólo 6 USD por invertir efectivamente.

El gobierno de Obama está introduciendo un mecanismo para facilitar el intercambio de recursos y no sólo usar el gasto público y la impresión de billetes. Es verdad, pero a costa de un gran riesgo. Si el activo paga su valor nominal, todos contentos y el balance del país es positivo por el monto de la inversión privada. Sin embargo, hablando del riesgo de estos activos, la probabilidad es que su pago sea menor que el valor máximo por lo que el inversionista incurrirá en default (legalmente y sin mayor obligaciones para el mismo) y el gobierno se quedará únicamente con el pago del activo que, en este caso, siempre será mucho menos que lo que financió.

No es gran ciencia descubrir quiénes son los (probables) ganadores y perdedores de este esquema que al final de cuentas es un riesgo no compartido: el gobierno (es decir el gasto público, es decir los contribuyentes) tiene la pistola en la cabeza, mientras los inversionistas en este mal llamado public-private partnership sujetan el gatillo y, por supuesto, los intermediarios financieros no pagan boleto para ver esta ruleta rusa ya que la función se hizo para su beneficio –buen motivo de responsabilidad social, ¿no?

toxic-plan

2 thoughts on “Un plan tóxico

  1. He leído tu post. Francamente lo que me sorprende no son las similaridades (en realidad son similares en un par de líneas aunque completamente diferentes en la interpretación) que apuntan más a que ambos leemos NYT y FT, y que tomamos gráficos prestados de ellos. Lo que me sorprende es tu soberbia. ¿En realidad crees que eres el único ser pensante que es capaz de dar una opinión sobre un tema? Estudias en el MIT, bien por ti. Si solo por ese hecho tu cuestionas mi doctorado, yo lo que puedo decirte es que a nosotros nos enseñan a pensar, no tan solo a pescar estadísticas por aquí y por allá y después traducirlas al castellano. Podríamos hacerlo, es relativamente fácil. Pero si lo hiciera, allí si que te estaría plagiando, ¿No es cierto?

    • Carlos,
      No entiendo qué tiene que ver el contexto, ni que tú estudies aquí o yo estudie allá. Son las personas y no las instituciones, ¿no?
      Estoy muy lejos de pensar que yo descubro el hilo negro con lo que escribo, si estuviera al menos 10% seguro de esa aseveración, no seguiría en la escuela. Además, todos tenemos nuestras influencias y uno construye sobre ellas (por cierto que mi fuente como la de miles que escribieron sobre el TAP es esta: http://treasury.gov/press/releases/tg65.htm). Pero si me basó en lo que comentas la conclusión sería que leemos lo mismo (posible) y traducimos igual (posible?).
      En ese sentido, sobre mi capacidad para “pescar estadísticas, aquí y allá y después traducirlas”, y falta de capacidad para “pensar” en comparación con la tuya, qué mejor botón que un extracto de tu artículo del 12 de abril con “un par de líneas similares”:

      “Después de varios días de analizarlo, recién ahora me encuentro escribiendo mi opinión en torno al llamado Toxic Asset Plan (TAP) o Public-Private Investment Programme. Se trata de una combinación de capitales privados y públicos que busca inyectar alrededor de 1 trillón de dólares (1 billón para nosotros en América Latina) para eliminar activos financieros conformados por préstamos subprime, principalmente hipotecas, actualmente. En términos simples, a través del TAP, los bancos pueden sí así lo desean poner a subasta activos que deseen vender, mientras que la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation) determina el monto de financiamiento requerido por activo, el inversionista privado interesado debe garantizar que cuenta con los fondos, sin embargo el gobierno provee alrededor del 90% de dicho valor dejando el restante en capital del cual el inversionista privado pondrá sólo el 50% ya que el restante será financiado por el gobierno. El inversionista está obligado a restituir el financiamiento del gobierno solamente si el activo paga el valor nominal. Siguiendo el ejemplo que presentó Geithner cuando presentó el plan (ver el gráfico, cortesía de The Financial Times):

      *

      Se subasta un activo con un valor nominal de 100. Después de una subasta, se llega a un precio de 84 USD. El inversionista privado contribuye con dichos 84 USD para comprar el activo.
      *

      El Treasury garantiza 72 USD de financiamiento, dejando 12 en capital.
      *

      Después, The Treasury pone la mitad de esos 12, dejando al inversionista con sólo 6 USD por invertir efectivamente.

      En esencia, el gobierno de Obama está introduciendo un mecanismo para facilitar el intercambio de recursos y no sólo usar el gasto público y la impresión de billetes.”

      Fin de la copia>

      No creo que haya más espacio para el debate. Lo último es que me gustó más el término que usaste para adecuar 1 billón de USD a la escala corta, “para los lectores de Latinoamérica” me gusta mucho.

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