¿Es el patrimonio histórico un fin o un medio?

El valor de la cultura, la historia, las costumbres y la educación es un tema subjetivo. Por lo tanto, todos los países cuyos antepasados han tenido a bien dejar un rico patrimonio histórico enfrentan el dilema de determinar como sociedad si éste es valioso en sí mismo o en la medida que genere un bien alterno, por ejemplo una ganancia económica. México (con un patrimonio histórico no sólo en bienes inmuebles sino en colecciones itinerantes tan grande que el gobierno mexicano, debido a acuerdos de intercambio, puede auspiciar exposiciones de arte egipcio sin pagar los millones de dólares que paga el Met de NY u otros museos o ciudades del mundo) vive este dilema casi tan álgidamente como el de la privatización petrolera.

La última historia en estos menesteres es el Resplandor Teotihuacano, el proyecto de espectáculo nocturno de luz y sonido en la ruinas aztecas teotihuacanas del Estado de México [1] que ha causado revuelo debido, principalmente, a que se dio a conocer a la luz pública cuando alguien se percató que las pirámides estaban siendo perforadas para poner cables y demás. Escándalo. El gobierno del Estado de México “se defendió” diciendo que la parte que estaba siendo afectada fue construida por albañiles descendientes en línea del Huey Tlatoani con la cal que se botó la siguiente semana que López Obrador inaguró el segundo piso del periférico de la Ciudad de México. El gobernador del estado también comentó que Teotihuacan es una de las pocas zonas arqueológicas de importancia que no cuentan con espectáculos nocturnos. Tiene razón.

Yo he asistido a varios. El último en Chichen Itzá, espectáculo que, como la mayoría, narra la historia del lugar mientras luces intermitentes iluminan de distintos colores las naves principales (en este caso la pirámide de Kukulcán y otras dos estructuras). Pagué (creo) 42 pesos y alrededor de 300 personas nos sentamos en una zona acordonada un martes de finales de enero a unos 200 metros de la pirámide que ha sido seleccionada como una de las siete maravillas del mundo contemporáneo en el concurso coordinado por el suizo Bernard Weber que fue organizado por una fundación privada.  Por cierto que la última vez que estuve en Chichen, en el 2004, subí a la pirámide de Kukulcán, lo cual ya está prohibido en un intento por mantenerla.

La noche siguiente en la zona arqueológica de Tulum, después de una álgida discusión con el administrador del lugar sobre lo que significa para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el ser estudiante mexicano (y  sujeto de exención de la tarifa de admisión -por cierto, la página oficial dice que el costo es de 20 pesos, pero en realidad es por lo menos el doble) que derivó en que me perdiera entrar de día al lugar, Renata y yo regresamos en la noche y esperamos durante más de una hora para que regresara la energía eléctrica y poder entrar a Tulum de Noche. Este es un recorrido a pie que se hace en grupos que salen cada cinco minutos y que dura alrededor de 45 minutos por el que se paga 170 pesos en la taquilla del lugar y 70 pesos más por el equipo de sonido (audífonos y transmisor) directamente a los representantes de la empresa privada que maneja la concesión. La luz nunca regresó, pero tuve oportunidad de platicar con el coordinador de dicha empresa quien, además de obsequiarme un disco con 200 fotografías nocturnas del lugar en premio de nuestra paciencia, me platicó que una de las razones por las que el precio del equipo de sonido está en ese nivel es porque “hay que pasarle su mochada a directivos del INAH”. Y realmente es caro si se toma en cuenta que los 70 pesos se pagan por la narración, ya que el equipo obviamente se regresa. Ya no hablemos del precio del recorrido. Ninguna de estas tarifas, como en todos los espectáculos de noche en ruinas que he visitado, es susceptible de descuento. Cabe señalar que si uno no quiere pagar el sonido (sólo se apreciaría el espectáculo de luces) existen únicamente dos horarios durante la noche. Medida inflexible y ridícula. Por ejemplo, una turista holandesa que estaba puntualmente a las 7pm como nosotros y que esperó estoicamente, se tuvo que regresar ya que no quiso adquirir el sonido debido a que ninguno de los cinco idiomas en que se ofrece (inglés, alemán, español, japonés y francés) le iba bien y el siguiente recorrido sin sonido era dentro de dos horas.

Chichen Itzá

Mucho que preguntarse. Por ejemplo si, a pesar de todo, los espectáculos de noche han derivado en un beneficio económico para las comunidades aledañas, ya sea directa o indirectamente. Por otro lado, cuáles son los impactos negativos tanto en el deterioramiento de las ruinas como en la dinámica económica y social de dichas comunidades. Como es de suponerse, allegarse de la información necesaria es armar un rompecabezas. Por lo que averigüé, no todos los recorridos son manejados por la misma institución y la información de los mismos no está concentrada y actualizada. Como muestra una base de datos del Consejo Nacional de Cultura y las Artes.

Lo mismo pasa en cuanto al impacto de la explotación turística de las ruinas en el nivel socioeconómico de comunidades aledañas. Sirva como vaga referencia: escogí 10 municipios (en cuatro estados de México) que se encuentran a menos de 40 kilómetros de zonas arqueológicas y comparé sus niveles en 2000 y 2005 de acuerdo a los indicadores que conforman el Índice de Marginación -calculado por el Consejo Nacional de Población (CONAPO)-. En este sentido, Tecámac –ubicado a menos de 11 kilómetros de las ruinas de Teotihuacan- es el que presenta una mejora porcentual más alta de los municipios que seleccioné entre los dos años . Por ejemplo, se aprecia una reducción de la población analfabeta en más de 35 por ciento y la población ocupada ganando dos o menos salarios mínimos diarios (el salario mínimo en esa zona es unos centavos más que 54 pesos). Por otro lado, Valladolid -32 Kms de Ek Balam y alrededor de 40 de Chichen Itza- experimentó un aumento del nivel de marginación cayendo 162 puestos a nivel nacional. Abajo ponga una tabla con los números que cupieron. De nuevo, sin entender el montón de factores relacionados con estos cambios es imposible saber el efecto de la cercanía a las ruinas en los niveles socioeconómicos de las comunidades y estos números no explican nada.

En cuanto a número de visitantes, Teotihuacan sigue siendo la segunda zona arqueológica más visitada en el mundo después de Giza, aunque este número se ha caído de casi 2,757,000 en el 2002 a alrededor de 2,500,000 en el 2008. Esto tendrá que ver con las medidas de las autoridades para reducir el deterioramiento del lugar. Entre ellas el objetivo de reducir las visitas durante el Equinoccio de primavera. En el 2007, por ejemplo se tuvo la afluencia más baja en los últimos 20 años. La Jornada reportó:

Rogelio Rivero Chong, director de la zona arqueológica de Teotihuacán, calificó de exitosa la jornada de este 21 de marzo al haber recibido tan sólo a 15 mil visitantes, en un balance previo al cierre de taquillas y de acceso a la zona arqueológica. En años anteriores, durante los días del equinoccio de primavera se registraba cerca de un millón de visitantes. ”Los resultados fueron positivos debido a que disminuyó el impacto que las visitas masivas ocasionan en los bienes arqueológicos, también se redujo el tiempo de espera para ascender a la cúspide de la Pirámide del Sol.”

Me preguntó ¿es la reducción de visitantes un resultado positivo?

Un espectáculo nocturno no es nuevo en Teotihuacan, hubo uno creado a partir de los trabajos de promoción de la zona llevados a cabo por el gobierno del presidente López Mateos en los 60´s, pero cancelado por la presión de los opositores. Noticias sobre el nuevo proyecto resaltan fallas imperdonables en el diseño y ejecución del mismo, pero también dan pauta a pensar en los posibles beneficios del mismo. Incluso en la oportunidad para reducir el deterioramiento del lugar, el cual es evidente para aquellos que lo hemos visitado desde hace años. Porque sí, todos nos inconformamos por la afrenta nacional del martillo y el clavo en la piedra ancestral, pero fuera de eso, ¿qué hacemos para cuidar nuestro patrimonio? ¿Sabemos cuánto cuesta mantenerlo y cooperamos con ello como visitantes o residentes? ¿Es suficiente argumento para las nuevas generaciones los motivos de las anteriores para construir las pirámides como para crear esa devoción por el patrimonio? ¿No es una combinación entre modernidad y tradición una estrategia que puede ser exitosa? De cualquier manera, el dilema antes definido y el choque entre la tradición y el desarrollo (o modernidad, o como se le llame) obliga por una solución alcanzada a través de la participación, no por el automático rechazo de lo nuevo. Cualquier intento por eliminar la libertad y la integración económica y social en aras de las tradiciones simplemente pierde el elemento de legitimidad y el derecho de las comunidades que pudieran ser beneficiadas para participar y decidir. Tal vez un proyecto técnicamente viable (en todos los sentidos) sería un buen motivo para revalorar Teotihuacan y generar una oportunidad económica sustentable, que buena falta le hace al deprimido Valle de México.

    (diferencia negativa entre los dos años es bueno)
Entidad federativa / Municipio   Población total

% Población analfabeta de 15 años o más

Índice de marginación

Grado de marginación

Lugar que ocupa en el contexto nacional

               
Chiapas                        
Palenque

2005

97 991

22.40

0.60438

Alto

646

               
 

2000

85 464

23.80

0.50717

Alto

757

               
Diferencia  

12 527

-6.241%

0.09721

 

-111

               
Mexico                        
Tecámac

2005

270 574

3.32

– 1.67574

Muy bajo

2376

               
 

2000

172 813

4.51

– 1.61392

Muy bajo

2330

               
Diferencia  

97 761

-35.731%

– 0.06182

 

46

               
Ecatepec de Morelos

2005

1 688 258

3.26

– 1.60628

Muy bajo

2347

               
 

2000

1 622 697

3.86

– 1.59806

Muy bajo

2321

               
Diferencia  

65 561

-18.334%

– 0.00823

 

26

               
Acolman

2005

77 035

3.55

– 1.39083

Muy bajo

2277

               
 

2000

61 250

4.48

– 1.40798

Muy bajo

2258

               
Diferencia  

15 785

-26.123%

0.01715

 

19

               
Teotihuacán

2005

46 779

4.14

– 1.25037

Muy bajo

2200

               
 

2000

44 653

5.25

– 1.27521

Bajo

2195

               
Diferencia  

2 126

-26.889%

0.02484

 

5

               
San Martín de las Pirámides

2005

21 511

5.07

– 1.06693

Bajo

2082

               
 

2000

19 694

5.71

– 1.08985

Bajo

2070

               
Diferencia  

1 817

-12.647%

0.02292

 

12

               
Yucatán                        
Ticul

2005

35 621

11.49

– 0.52909

Medio

1646

               
 

2000

32 776

13.22

– 0.57442

Medio

1675

               
Diferencia  

2 845

-15.068%

0.04533

 

-29

               
Muna

2005

11 763

14.09

– 0.44325

Medio

1584

               
 

2000

11 449

14.06

– 0.44308

Medio

1568

               
Diferencia  

314

0.198%

– 0.00017

 

16

               
Valladolid

2005

68 863

16.87

– 0.16640

Medio

1328

               
 

2000

56 776

18.67

– 0.33161

Medio

1490

               
Diferencia  

12 087

-10.638%

0.16521

 

-162

               
Veracruz                        
Papantla

2005

152 863

14.79

0.20449

Alto

1015

               
 

2000

170 304

15.59

0.28581

Alto

942

               
Diferencia  

– 17 441

-5.424%

– 0.08132

 

73

               

1. La página oficial no dice nada así que recomiendo el blog del chileno más chilango si se quiere saber más del tema desde la perspectiva de alguien que, de todas maneras, está en contra del proyecto.

5 thoughts on “¿Es el patrimonio histórico un fin o un medio?

  1. Luis,

    El bajo indice de marginacion de Tecamac no tiene nada que ver con Teotihuacán, sino con la llegada de nuevos habitantes del DF. Del 2000 al 2007 se han autorizado 100,000 casas de interés social en ese municipio… que pasó de ejido a fraccionamiento de Urbi en una década… sin importar lo que hayan hecho los del INAH…

  2. Es buen punto para explicar el cambio entre el 2000 y el 2005. Estas comunidades han sido importantes receptoras de la creciente mancha urbana y, cómo anotas, en Tecamac se nota el cambio en población. La pregunta sería qué peso ha tenido la cercanía con las ruinas para los niveles del municipio (incluyendo su nivel de urbanización). Algún efecto debe tener, grande o chico, pero como escribí, no es posible saberlo con este simple análisis. Gracias…

  3. ¡Hola Luis!

    Tu texto me pareció muy interesante. La perspectiva que puede tener del problema un economista enriquece mucho la discusión.
    Te quisiera hacer, sin embargo, un par de comentarios (sueltos y sin hilar) que me interesa exponer tras leerte:

    1. No creo que nadie esté en contra, per sé, de los espectáculos de luz y sonido. El problema radica en cómo se hacen y para qué. En este caso en particular mucho del escándalo obedece a la forma en que se buscó hacer las instalaciones físicas del espectáculo. Las instalaciones de Uxmal que deterioran el entorno visual y formal de la plaza de la Monjas, por ejemplo, fueron realizadas hace muchos años, cuando no había tecnología para realizar proyecciones virtuales de muy fácil mantenimiento y poco o casi nada invasivas. Lo que se está haciendo en Teotihuacan no sólo es invasivo, sino que deterioró las estructuras, que consolidadas a principios de siglo bajo los lineamientos arqueológicos de aquella época, fueron consideradas, tras un estudio minucioso de la Comisión de Patrimonio Mundial de la UNESCO -no importando ya si fueron reconstrucciones o no-, como patrimonio mundial. Esto obedeció a que un principio fundamental para las determinaciones de la UNESCO en relación al patrimonio es el de que “la herencia cultural de cada uno es el patrimonio cultural de todos”. Así, si un monumento es considerado característico y merecedor de atención sólo por una pequeña comunidad, éste, se supone, contiene valores universales. El turismo cultural (una de las fuentes de ingresos más importantes de nuestro país, como tú mismo dices) es sensible ante estos valores, cuya validez se extiende mucho más allá de sus fronteras naturales: la gente viaja distancias inimaginables para compartir tal experiencia. La UNESCO reconoce, entonces, cuáles de los miles de sitios que hay en el mundo pueden subsumir estos valores y los declaran como portadores de sentido cultural. Teotihuacan resultó elegido y es sustancial que las razones por las cuales fue preferido frente a otros sitios sean mantenidas.
    2. En este mismo orden de ideas, los sitios mexicanos considerados patrimonio mundial, en especial los arqueológicos, son los que hasta ahora han provocado una derrama económica sustancial en las comunidades aledañas a ellos, con o sin luz y sonido. O bien, son aquellos sitios que se localizan en corredores específicos: como es el caso de los sitios que se excavaron y abrieron al público a principios de los 90 en Campeche y que forman un bloque que se visita completo (Calakmul, Balam-Ku, Rió Bec, Xpuhil, etc). Un dinero que al principio corre mucho y después se estanca y estabiliza en los hoteles, restaurantes y otros servicios que en un inicio se ponen en marcha y que por una especie de selección natural acaban siendo los que son tras un par de años. Otro caso, similar, es el de las zonas arqueológicas de la hoy llamada Riviera Maya que tienen harto movimiento de dinero porque combinan el turismo playero con el cultural, o sitios como Monte Albán, que están cerca de Oaxaca, que en si misma tiene muchos visitantes. En resumen, no deja igual vivir cerca de Cobá, aunque es precioso, que de Tulum, pese a que ambos sitios están re cerca: uno está en el corredor playero, el otro sólo en el del turista “cultural”. Asimismo, a más visitado el sitio, más problemático es para el INAH, los gobiernos de los estados, los municipios y las comunidades ponerse de acuerdo en cómo administrar, cuidar y generar planes de manejo específicos para las necesidades de cada lugar: vendedores ambulantes, busca ovnis, turistas irrespetuosos, comunidades que piden derrama (que sirvan las muertes de Chincultic de ejemplo), presidentes municipales, custodios y guías de turistas corruptos, etc., impiden que todas las partes puedan organizarse y recibir beneficios, a la vez que se cuida el recurso, no renovable, que se anda explotando sin ton ni son.
    3. Volviendo a Teotihuacan. Los problemas con el espectáculo son los siguientes, al menos para la gente que trabajamos en el INAH: si queremos mantener los valores que lo hicieron patrimonio de la humanidad y que es para lo que nos pagan (con los impuestos de todos los mexicanos), hace falta que hay un plan de manejo de a de veras: uno que sepa cuál es la capacidad de carga del sitio y en función de ella pueda definir cuánta gente y a en que lapsos puede entrar al sitio, a qué monumentos puede subirse, qué acciones deben llevarse a cabo para conservar efectivamente las cosas (no puedes abrir todo: se gasta…), qué tipo de espectáculos pueden llevarse a cabo y sobre todo qué reporta cada acción en beneficio a todas las partes involucradas. Se han intentado varios, pero como no son convenientes económicamente se congelan. El turista internacional y nacional respeta que haya que hacer cita para poder entrar a las cuevas de Altamira, deja que le enseñen los frescos de Pompeya a cien metros de distancia aun pagando una entrada carísima y no dice nada. Parece que sólo en los países en “vías de desarrollo” se vale deteriorar sin cargos de conciencia y hasta con reclamos.
    4. En resumen: el plan de luz y sonido actual para Teotihuacan atenta contra el patrimonio material y contra el patrimonio inmaterial (o sentido cultural en este caso) que los teotihuacanos legaron a la posteridad –aunque sea por lo grandote-; atenta contra los cuadros de profesionistas formados en el INAH (también con los impuestos de todos ustedes) al dudar de su capacidad y conformar un “grupo de especialistas externos”, habla de una gran corrupción en todos los niveles (sale harto más caro poner cientos de cables y lámparas que proyectar luces, posibilita a las gentes que hoy dirigen el INAH negociar sus posibles huesos el próximo sexenio, etc.) y, finalmente, es dudoso que traiga más turismo a Teotihuacan del que ya hay, como muestran miles de experiencias previas en todo el país

    Y ya, que me alargué demasiado (una disculpa). Ojalá me haya explicado correctamente y se entienda lo que te quería decir. Por último, y solamente para precisar, te comento que Teotihuacan no es un sitio azteca, sino teotihuacano, las pocas estructuras mexicas que tiene son producto de ocupaciones posteriores.
    Va un abrazote a la espera de unas pescadillas en Cancún.
    Renata.

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