¿Y si pagaras por la cantidad de basura que produces?

Imagen por Manwithface (manwithface.com)

Un enmascarado entra en un supermercado de la Ciudad de México.  Clientes y trabajadores del lugar respiran, paran por un segundo. Revisan al nuevo integrante del grupo. El enmascarado mira, perspectiva de 180°, se levanta la capa, se agacha para tomar algo. La música del lugar para. Él recoge una canasta de metal, a su alredor el mundo congelado… y sigue caminando con seguridad. Uno, dos, tres. Sólo se oyen los pasos de una persona. La gente del lugar lee el nombre marcado en el traje de luchador…Y continúa comprando. La música regresa. El miércoles retorna a su bulliciosa normalidad. El enmascarado pasea por los anaqueles, se detiene en la comida enlatada, revisa el empaque, coloca algo en su canasta. Visita la sección de frutas y verduras. Mirada crítica a la lechuga empacada. Papel de baño y se dirige a pagar. La cajera con la normalidad de atender a un enmascarado como cualquier tarde de miércoles sigue su rito, “¿encontró todo lo que buscaba…alguna recarga para su celular?”.  “Lo único que quiero es dejarle toda esta basura”, dice nuestro héroe mientras saca los gansitos de su caja. La cajera le ayuda a liberar la lechuga de su envoltura, mientras ve como los rollos de papel vuelan de su empaque. Al final, una pequeña montaña de bolsas y cajas quedan en la caja registradora. “¡Ya vio cuánta basura me iba a llevar!”, dice mientras sale del supermercado una tarde calurosa.

Ecológico hizo lo que muchos tal vez estemos motivados a hacer en un futuro cercano: librarnos de todo aquello que se convertirá en basura antes de que llegue a nuestra casa—un posible resultado de un impuesto progresivo a la recolección de basura. Exacto, imagina que tienes que pagar porque se lleven la basura y que dicho pago sea proporcional a la cantidad.  Los programas Pay-As-You-Throw (PAYT) no son nuevos—los más viejos funcionando pueden haberse implementado en los 1930s—y su adopción aumenta año con año—el año pasado Estados Unidos ya tenía más del 25 por ciento de sus comunidades utilizando algún tipo de PAYT.

Estos programas siguen siendo relativamente pocos en el ámbito global donde la mayoría estamos acostumbrados a tirar un par de calcetines o 40 cajas llenas con la colección de tejido de punto de la revista Buen Hogar de los últimos 50 años sin tener que pagar (legalmente) más. ¿Cuáles son algunos de los argumentos para pasar del clásico servicio subsidiado o de impuesto único a los programas PAYT?:

Interesante, pero de anécdotas no podemos concluir sobre la eficiencia de estos programas.  ¿Es verdad que tenemos la posibilidad de reducir nuestra producción de basura al nivel de ciudad? ¿No será más bien una transferencia tal como lo hizo Ecologista en el supermercado? Incluso hay estudios que dicen que la demanda de recolección de basura es inelástica en precio. Así que tu producción de basura no necesariamente responde a si el servicio ya no es “gratis”. Si esto es verdad, el costo administrativo de implementar un programa PAYT no tendría justificación por el beneficio adicional. Además, la inmensa mayoría de ejemplos de estos programas es de países desarrollados. En Chennai, India había un proyecto para privatizar el servicio de recolección en el 2007. Generar esquemas para niveles de ingreso muy bajos se complica, además es necesario pensar en los asentamientos informales que son un vacío en la generación de impuestos.

Por otro lado, lo interesante es que si el argumento político viene como obstáculo al cobro de la recolección de basura, entonces es posible encontrar alguno viable para solventarlo. La sustitución de bienes públicos por bienes privados o exclusivos siempre causará controversia, pero el tener un esquema en el que uno no paga de manera inmediata por la recolección de basura no quiere decir que este servicio sea gratis. Primero, el servicio se está pagando con impuestos; segundo, la administración de los basureros es un tema gigante para las ciudades. Hay un costo social que no todos están cubriendo (especialmente los grandes productores de basura) y los programas PAYT pueden ser una solución. Y si tú eres de los que lleva bolsa reusable y no pide doble bolsa de plástico en el supermercado y se toma el tiempo de separar la basura en la casa, ¿qué interés tienes de seguir subsidiando a los que no lo hacen?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s